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En todas las displasias ectodérmicas hay un importante problema dental y esquelética cuyo tratamiento oral, maxilofacial y odontológico tiene que ser una labor multidisciplinar en la que intervengan el higienista dental y el protésico en el intento de conservar los dientes y contener la pérdida de hueso", según Julio Aníbal Cortés, cirujano maxilofacial del Hospital de Torrevieja, en Alicante, quien propone como mejor solución los implantes dentales osteointegrados a partir de una edad adecuada y recomienda valorar las malformaciones mandibulares antes de optar por la cirugía ortognática.
P. Laguna. Murcia | 06/03/2008 00:00
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Distintas formas
La afectación dental en estos pacientes, que puede manifestarse con hipodoncia, oligodoncia e incluso anodoncia, varía en número, tamaño y forma de los dientes, sean de leche o adultos. Las piezas que faltan con mayor frecuencia son los premolares, incisivos laterales y, sobre todo, incisivos inferiores. "Son dientes atacables por la secreción ácida o la falta de higiene porque la construcción del esmalte es imperfecta, pero el gran problema de los maxilofaciales para tratar a estos pacientes es que donde falta diente se pierde el hueso".
Cortés recomienda que las familias trabajen en equipo con el odontopediatra y el higienista para educar al niño en los cepillados y el control de productos dulces y comidas entre horas, ya que el primer objetivo es mantener sanos los dientes existentes para que puedan soportar las prótesis. Y aquí llega uno de los primeros conflictos, cuando los padres de niños en anodoncia piden prótesis. "Es peligroso llevar una prótesis suelta, porque los niños pueden tragársela o escupirla".
La anemia de Fanconi (AF) es una enfermedad genética hereditaria caracterizada por la disfunción de la médula ósea y malformaciones congénitas que puede desembocar en anemia aplásica.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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