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El descubrimiento de un mosquito previamente inclasificado, genéticamente diferente de los subgrupos conocidos y con alta susceptibilidad para los parásitos de la malaria, puede tener implicaciones en la transmisión y control de la malaria, según un estudio que se publica en el último número de Science.
Redacción | 07/02/2011 00:00
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El grupo de Michelle Riehle, del Instituto Pasteur, de París, ha recogido mosquitos en las aguas estancadas en poblaciones de Burkina Faso durante cuatro años y ha identificado un subtipo de Anopheles gambiae que es diferente al que se conocía con anterioridad. El citado grupo piensa que esto puede deberse a que los mosquitos recogidos con anterioridad estaban dentro de las viviendas y eran fáciles de recolectar. Así, los mosquitos de interior muestran comportamientos y susceptibilidad para los parásitos de la malaria; por eso, creen que la mayor parte de la transmisión se produce con los mosquitos de interior.
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Riehle ha conseguido criar generaciones del nuevo subtipo de A. gambiae y ha visto que es más susceptible a Plasmodium falciparum que los mosquitos de interior. Parece ser que este nuevo mosquito es bastante joven, sobre todo desde el punto de vista evolutivo, por lo que debe analizarse en más situaciones y considerarse para las medidas preventivas.
(Science 2011; 331: 596-599).
El estudio de 111 casos indica que la nueva cepa de gripe aviar produce patología grave, incluida neumonía y síndrome de distrés respiratorio agudo.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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