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La azitromicina, un antibiótico que también posee propiedades antiinflamatorias, puede ser una opción de tratamiento eficaz en pacientes con síndrome de bronquiolitis obliterante (BOS, en sus siglas en inglés). Así se desprende de un estudio que será presentado ante la Conferencia Internacional de la Sociedad Torácica Americana (ATS 2012), celebrada en San Francisco (Estados Unidos).
Redacción | 23/05/2012 19:02
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La investigación examinó los beneficios potenciales de la azitromicina, un antibiótico del grupo de los macrólidos, en pacientes con BOS y después de haberse sometido a un trasplante de pulmón.
"Con este estudio randomizado se ha querido determinar si los pacientes tratados con este antibiótico han mejorado sus funciones pulmonares, en comparación con aquellos a los que se les dio placebo", ha explicado Paul Corris, profesor de medicina torácica en la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido.
Para el trabajo se seleccionó a 45 pacientes con BOS y con trasplante pulmonar, a los cuales se les recetó al azar azitromicina (250 gramos en días alternos) o placebo. Sin embargo, no todos completaron el estudio, ya que 13 fueron apartados.
El grupo de investigadores utilizó el Volumen espiratorio forzado del primer segundo (VEF1) para medir las función pulmonar. Se comparó los valores iniciales con los obtenidos después de 12 semanas de seguimiento para poder determinar si los pacientes habían mejorado dicha función tras ser tratados con azitromicina.
Los resultados muestran que aquellos que completaron la investigación presentaron una importante mejora en el VEF1. "Nuestro análisis randomizado ha confirmado que la azitromicina mejora la función pulmonar en pacientes con BOS y que han sido sometidos a trasplante de pulmón, lo que se traduce en un aumento de la supervivencia en estas personas", ha concluído Corris.
La investigación toxicológica en medicina de urgencias arroja al menos dos conclusiones importantes: las drogas emergentes legales plantean un reto y para afrontarlo es esencial la participación de los laboratorios de toxicología y, además, el número de intoxicaciones provocadas por cocaína que llegan a los servicios de urgencias continúa estable desde el año 2002.
©2009. Madrid. Unidad Editorial, Revistas
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